CARTA DE CRACOVIA
http://www.mcu.es/museos/docs/CartaDeCracovia.pdf
CARTA DE VENECIA
http://www.mcu.es/patrimonio/docs/MC/IPHE/Biblioteca/VENECIA.pdf
CARTA DE ATENAS
http://www.mcu.es/patrimonio/docs/MC/IPHE/Biblioteca/carta_de_atenas.pdf
REFLEXIONES SOBRE LAS CARTAS de CRACOVIA, VENECIA Y ATENAS.
CARTA DE VENECIA
http://www.mcu.es/patrimonio/docs/MC/IPHE/Biblioteca/VENECIA.pdf
CARTA DE ATENAS
http://www.mcu.es/patrimonio/docs/MC/IPHE/Biblioteca/carta_de_atenas.pdf
REFLEXIONES SOBRE LAS CARTAS de CRACOVIA, VENECIA Y ATENAS.
La carta de
Cracovia es mas heterogénea en su
casuística, procedimientos y en la consideración y catalogación para la “conservación del patrimonio cultural”
que sus antecesoras.
La carta de
Venecia se centra en la “arquitectura y los monumentos históricos”,
si bien extiende esta consideración al entorno que rodea estas obras. La consideración
de monumento histórico es más abierta que su antecesora (grandes creaciones y
obras modestas).
La carta de
Atenas es una declaración de
intenciones para promover a los países participantes a iniciar procedimientos
similares con un fin común, proteger y salvaguardar las “obras maestras”. La catalogación y aceptación de propuesta es
escalonada entre organismos de diferente nivel.
Objetivos y agentes
La carta de
Cracovia señala que actúa con el espíritu de la carta de Venecia de alguna
manera actualizándolo al espacio común europeo, aceptando y proponiendo
integrar y comprender la diversidad cultural existente en la actualidad.
Desaparece
las referencias a los “arquitecto y técnicos de monumentos” como novedad
respecto a la carta de Venecia. Se entiende y admite que la diversidad cultural
y patrimonial debe ser analizada, estudiada y tutelada por técnicos de similar
origen diverso en conocimientos y especialidades, no señalando ninguna por
encima de otra. Introduce el bien mueble o el patrimonio cultural como
elementos que suman a los señalados por la carta de Venecia, pues señala la
“creación arquitectónica aislada así como el conjunto urbano o rural”, sin hacer
mención los bienes muebles y el patrimonio cultural. La carta de Cracovia
amplia el abanico y aporta el paisaje, la decoración y los objetos.
La carta de
Atenas manifiesta su interés en la ”salvaguarda de las obras maestras en las
cuales la civilización ha encontrado su más alta expresión y que aparezcan
amenazadas”. A destacar lo elitista de la consideración de “obra maestra”.
Consideración ésta a definir por diferentes comisiones, estamentos, encuestas,
oficinas internacionales etc etc. Y la situación considerada “amenazada” para
iniciar el proceso de preservación y protección. Interesante señalar que no
desprecia ninguna época ni estilo existente en la obra a proteger además de
recomendar mantener cuando sea posible la ocupación de los mismos para asegurar
la continuidad vital. En este sentido, la carta de Cracovia introduce el
concepto de “verificación de la sostenibilidad” de las opciones seleccionadas,
para garantizar su mantenimiento sin problemas añadidos que avoquen en la ruina
económica y posteriormente técnica del mismo.
La carta de
Atenas destaca el interés común en contra del interés privado. La carta de
Cracovia, no discrimina la propiedad ni el origen del patrimonio, si no
considera analizar cada caso y separa diferentes tipos de patrimonio edificado.
Es un avance hacia la inteligencia común. Entendiendo que la sociedad debe
asumir la existencia de amplia casuística y ello no debe ser un problema si no
una ventaja, pues permite abordar los problemas desde diferentes ángulos y
posturas, en un fin común, respetar y proteger nuestro legado histórico y
cultural.
Procedimientos
La carta de
Atenas Recomienda abiertamente reconstruir (cuando las condiciones lo permitan
etc) anastylosis. Para ello se realizan ciertas consideraciones para su
mantenimiento, recomendando incluso, en el caso de que éstas condiciones no
estén garantizadas, su devolución al estado anterior al hallazgo, previo
levantamiento de documentación precisa. Importante brecha en cuanto a dos
importantes decisiones capitales a mi entender a la hora de proteger el
patrimonio. Me viene a la memoria los “Soldados de Terracota de Xian”, que
lejos de protegerlos en su estado de hallazgo, se reconstruyen minuciosamente,
incluso cambian su ubicación…
http://www.youtube.com/watch?v=oJuIk_nXWKw&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=oJuIk_nXWKw&feature=related
Me ha
parecido discutible la manera que la carta de Cracovia propone de cómo abordar
una restauración (punto 4 carta de Cracovia). El punto 3 describe el proceso de
análisis y estudio de la restauración. Destaca que los participantes en el
análisis y la investigación previa y posterior desarrollo y redacción de los
documentos técnicos necesarios en el proceso de restauración, deben ser fruto
de la coordinación de todas la disciplinas pertinentes; se les presupone (mi
opinión) una capacitación a la hora de tomar decisiones de todo tipo (y
discutibles) para el buen fin del trabajo de restauración, recuperación etc.
No obstante
la carta recomienda o señala que “no debe reconstruirse“ en el estilo del
edificio las partes enteras que no existan, y éstas podrían ser aceptadas a condición de que exista una documentación
precisa e indiscutible”, y si se necesitara debe reflejarse en ellas el
lenguaje de la arquitectura actual.
Esta
consideración viene de la carta de Venecia (articulo 9), donde se pide “respeto a la esencia antigua y
a los documentos antiguos” y en este sentido las reconstrucciones (consideradas
indispensables en el fin último), “llevará la marca de nuestro tiempo”.
No sería
más adecuado evitar introducir ninguna acción ni técnica de nuestro tiempo? Y
considerar que partes de la restauración deben mantenerse de otra manera?.
Esta
consideración creo que compete al equipo director de los trabajos, por lo que
las decisiones “aceptables” o “no aceptables”, no creo que deberían
recomendarse como objetivos en la carta, si no que debería depender del objetivo final de la
restauración
Empeora a
mi entender esta consideración aceptando en el artículo 10 de la carta de
Venecia la posibilidad de valerse de técnicas modernas, cuando las
tradicionales se muestren inadecuadas.
Materiales
La carta de
Cracovia es más concreta en la definición de los nuevos materiales exigiendo su
estudio previo antes de su utilización, pero recomienda estimular el
conocimiento de los materiales tradicionales pues el propio conocimiento y
estudio de los mismos es también patrimonio.
Este punto
lo considero interesante, pues el material original ya ha demostrado una
longevidad, que hace que no debamos despreciarlo. Y aunque parezca una
contradicción, el estudio y desarrollo de las técnicas tradicionales en un
entorno contemporáneo puede ser una inversión de futuro.
Al final
del punto 4. de la Carta de Cracovia en cambio se admite la posibilidad de “la
reconstrucción de un edificio en su totalidad, destruido por un conflicto
armado o por desastres naturales, es solo aceptable si existen motivos sociales
o culturales excepcionales que estén relacionados con la identidad de la
comunidad entera”. Un argumento que desmonta en cierta manera la propuesta de
“no reconstruir”.
En mi
opinión, estas decisiones deberían tomarlas independientemente de la causa del
derribo, los agentes responsables de la reconstrucción.
Entendiendo que estos analizarán los beneficios y perdidas
patrimoniales de la acción.
Considero
que el equipo formado por diferentes sensibilidades y conocimientos, puede y
debe hacer recomendaciones y consideraciones de manera que éstas se puedan discutir
por la comunidad afectada o interesada en la hipotética reconstrucción. Y se
les debe considerar lo suficientemente hábiles para adoptar la decisión
correcta en función del fin del trabajo, sin que el dogma les marque cuando
deben o no deben reconstruir una parte inexistente.
Me parece
interesante el punto 9 de la Carta de Cracovia y la consideración de los
paisajes como patrimonio cultural y sobre todo la consideración del desarrollo
sostenible de los mismos y la “necesidad de establecer vínculos con el medio
ambiente construido de la metrópoli”. Aunque no comprendo el concepto de “medio
ambiente construido de la metrópoli” como un valor positivo en el paisaje
(territorio). Hecho en falta la consideración del espacio natural inalterado (original
biodiversidad del territorio) como parte fundamental del patrimonio
paisajístico actual que debería preservarse con tanto o con más interés.
Considero
que el “paisaje construído” debe integrarse mejor en el “paisaje natural
inalterado”. Debiendo existir zonas intermedias donde se equilibren o naturaleza y hábitat humano (por denominarlo
de alguna manera).
Entiendo
necesario y fundamental declarar de interés los edificios, los bienes, los
entornos, el territorio y paisaje. Creo que lo bueno e interesante es necesario
y obligatorio proteger el legado, que enseñen las formas y los modos que nos
han convertido en lo que somos. Tener los pies en la tierra es fundamental para
tomar impulso e intentar descubrir nuevas formas de habitar y convivir, sin
olvidar nuestra herencia.
Dicho esto,
discrepo en la intencionalidad estética o formal propuesta por las cartas de
Venecia y Cracovia. Señalan el tipo de actuación en caso de patrimonio
derribado o destruído, debiendo ésta estar suficientemente justificada,
cultural y socialmente, además de señalar el modo estético de la reconstrucción
de las “nuevas partes”, señalando que deberán ser con lenguaje actual. O la
necesidad de respetar los ambientes originales en los casos de patrimonio
rural, urbano, cuando éste exista.
Mi opinión
es que si las cartas señalan como fundamental la necesidad que técnicos con
preparación y una vez realizados las necesarias investigaciones previas y
contrastado y discutido el proceso y el documento de restauración, creo que los
agentes intervinientes pueden, por su capacidad intelectual y científica,
proponer alternativas estéticas, y decisiones diferentes a las propuestas por
las cartas.
Quizá
cambiando el termino “lenguaje actual” por “lenguaje neutro que no interfiera
en el objeto reconstruído” me parecería mas aceptable. Pues el “actual” puede
ser variable, dependiendo de la tendencia predominante, pudiendo ésta entrar en
competencia con el estilo a restaurar.
El “neutro”
se podría entender como aquel que no deba interferir en el entendimiento de la
obra a restaurar y marque una línea clara entre lo nuevo y el patrimonio.
La obra de
Caixa Forum en Madrid de los arquitectos Herzog & de Meuron construyen una
ampliación que considero interesante.
(http://www.youtube.com/watch?v=QcopDp-O7sg)
(http://www.youtube.com/watch?v=QcopDp-O7sg)
Aunque
puede que no sea un ejemplo de rehabilitación patrimonial de gran interés, la
nueva fachada me sirve de ejemplo de cómo complementar un edificio a
rehabilitar con un estilo que denominaría “neutro”.
Una vez
dicho esto me limito a comentar dos proyectos.
Acuerdos…
Por otro
lado, el equipo responsable de la propuesta de restauración puede realizar una
prospección sobre la necesidad de levantar una obra destruida, aunque éste pueda
considerarse una "irregularidad” según el dogma establecido por las
cartas, o sea una aberración conceptual. Y aquí un ejemplo.
El plan
rehabilitación del cerco de Artajona, tiene la finalidad de proteger el paisaje
de la muralla. Para
evitar que el municipio se estanque, permite construcciones como incentivo para
recuperar el muro. El particular puede construir una vivienda en una zona del
cerco o muralla de Artajona destruido. Ésta vez, la vivienda “El corral”
recupera (con material original del lugar y separando el aparejo nuevo del
viejo) el muro ciego en todo su alzado, creando un patio entre el muro y la
vivienda para habilitar huecos a la vivienda. El municipio y el patrimonio Navarro,
aceptan la reconstrucción completa de parte del muro a costa de la inversión de
un particular, convirtiendo a la propiedad privada como promotor de la
restauración.
Ejercicio
arriesgado? Desconozco si los autores se rodearon de un equipo
multidisciplinar, y el resultado podría no cumplir alguna de las
consideraciones de la carta de Cracovia, pues desconozco las causa del derribo.
Se ha rehabilitado y reconstruido, con materiales distintos a los originales.
Se ha señalado la diferencia entre lo nuevo y lo antiguo haciéndolo
inapreciable. Pero a mi parecer es una actuación que permite recuperar el muro
de Artajona, a costa de la promoción privada pero con beneficio común de
recuperación de entorno paisajístico que es el que tiene mayor interés.
El plan
director:
La vivienda
el corral:
…y desacuerdos
Aunque a
veces discrepo de las decisiones que expertos con cualificación contrastada
puedan adoptar. Me ilustro con el conjunto de la “Fundación Sancho el Sabio
Vitoria-Gasteiz. 2006/2008 (Roberto Ercilla arquitectura)”
Sancho el Sabio Foundation from roberto ercilla on Vimeo.
Desconozco el estado original del objeto patrimonial. El resultado, a mi parecer es decepcionante. El edificio objeto patrimonial, se cubre con una urna de vidrio y se mezclan piezas originales con arquitectura actual y materiales e instalaciones contemporáneos. Convierte el objeto patrimonial en una maqueta. El material sin la luz natural, adquiere un aspecto artificial similar al cartón piedra y la ausencia de referencias del entono original (claustro, ermita, vegetación, huella del conjunto original…). Repito que desconozco el origen y el fundamento de este proyecto cultural, y aunque se proteja el objeto patrimonial, a mi parecer es un ejercicio equivocado de rehabilitación.
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